ElConcordiaCL. 17.04.2020

El concejal de Arica fue uno de los que votó en contra de una iniciativa que buscaba redestinar recursos municipales para saldar deudas con proveedores y docentes.

La sesión extraordinaria del Concejo Municipal del día jueves 16 de abril, la cual se realizó bajo la modalidad de videoconferencia, dejó a la luz importantes deudas que tiene al día de hoy el municipio de Arica ante proveedores y ex funcionarios del ya extinto DAEM, en donde la lista la engrosan profesores y trabajadores de la educación a quienes se les adeudan varios bonos y complementos de sus sueldos.

Para ir en auxilio de aquello la administración municipal encabezada por el alcalde Gerardo Espíndola solicitó al cuerpo de concejales aprobar una modificación presupuestaria, la cual finalmente fue rechazada por el voto en contra de tres concejales y la abstención de dos.

Uno de los que rechazó la propuesta fue Carlos Ojeda, quien argumentó sus razones aludiendo a que “no nos podemos hacer cómplices de una cuestión que está bastante poco transparente y hubo situaciones que van a reflejar capaz que algunos casos de hasta corrupción, porque no aparecen con claridad ciertos fondos”.

Deudas a proveedores y en el ex DAEM

 

Carlos Ojeda entregó detalles de las deudas que ha ido acumulando el municipio ariqueño y de las cuales hoy urgen cancelar, pero asegura que en este proceso ha existido poca transparencia. Al déficit del DAEM conocido el año pasado de más de 4 mil millones de pesos que arrojó una auditoría interna de la Municipalidad, Ojeda afirmó que ahora se descubrió una deuda por $2.500.000.000 hacía distintos proveedores del municipio, deuda que se arrastra desde hace años.

Ojeda sostiene que se adeuda a “905 proveedores, de los cuales 527 son de la región. Esta deuda viene del año 2017-2018, no se entiende porque no se le daba cumplimiento al pago de proveedores en años anteriores y se fue acumulando hasta esta cifra” Además -señala- “Hay una deuda a 450 docentes, a 849 asistentes de la educación, a 27 funcionarios de la ex administración DAEM y 12 funcionarios JUNJI. Es decir, aquí no solo hay una deuda de proveedores, sino que también hay una deuda acumulada a trabajadores de la educación” detalla el concejal, quien por otra parte no se explica la razón de este déficit siendo que los dineros por concepto de educación siempre ingresaron a las arcas del municipio.

Las deudas se pudieron evitar

 

Según Ojeda la situación más grave que quedó al descubierto en la Municipalidad fue de que las deudas por concepto de educación pudieron ser evitadas y los responsables serían el equipo de confianza del alcalde Gerardo Espíndola.

La ley 21.040 que hace el cambio de institucionalidad -traspaso de los trabajadores del DAEM al nuevo Servicio Local de Educación Pública- establece en uno de sus artículos (…) el municipio previo al traspaso debe hacer entrega al Ministerio de Educación un informe financiero que incluya todas las deudas, cuestión que el municipio no hizo ese informe financiero (…) en caso de que el informe de cuentas de la existencias de saldos impagos, la municipalidad o corporación municipal deberá pagar dichas deudas, en caso que la municipalidad no pague el total o parcial las deudas antes del traspaso del servicio educacional, el Ministerio de Educación con la autorización de la dirección de presupuesto pagará directamente a las instituciones o a las personas que corresponden (…) ¿Qué significa esto? Que si la municipalidad hubiera presentado el informe económico al ministerio no estarían en este problema” detalló el concejal, quien además calificó como inoperante al equipo de confianza y de gestión del alcalde.

Consultado sobre el porqué rechazar ahora esta modificación presupuestaria, que dejó a profesores y asistentes de la educación sin el pago de sus bonos, y luego buscar esclarecer las irregularidades Ojeda fue enfático en señalar que “Nosotros tenemos que transparentar esto y no hacernos cómplices (…) esta inoperancia de no haber hecho bien el traspaso no solo generó esta deuda, sino que también generó despidos y dejó en la indefensión a muchos profesores”.

Para Ojeda hoy en día existen prioridades mayores como es la emergencia sanitaria que se vive por el COVID-19 y que por ende no se pueden redestinar recursos municipales para apalear déficit que se han originado por malas administraciones. «Yo no voy a apoyar para favorecer el sueldo o bonos de unos pocos, generado por la irresponsabilidad de un equipo ineficiente en contra de mi responsabilidad de resguardar la salud y la vida de todos los ariqueños (…) no puede ser que el alcalde esté intentando disminuir recursos a Dideco, a la Dimao, la propuesta que nos hicieron es disminuir recursos… es cierto, no se están utilizando, pero mi propuesta es que todo lo que se ahorre se coloque al servicio de comprar mascarillas, comprar kits para hacer exámenes, comprar camas, fortalecer las áreas de la DISAM (…) los colegas van a comprender perfectamente que aquí hay fundamentos para proteger primero la salud y la vida de todos.»

El concejal también tuvo palabras para sus pares que votaron a favor de la modificación presupuestaria y entregó otros detalles de lo que a su juicio son grandes irregularidades al interior del municipio ariqueño.

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