(Imagen generada con IA).
Mayo 11, 2026.


El peligro de autoritarismo cuando la ultraderecha habla de “seguridad”. 

Esta propuesta de Kast, no resulta nueva para varias generaciones ciudadanas que padecieron su implementación violentista, en gobiernos pasados en Chile; y que también reconocemos hoy en distintas latitudes del planeta en donde el autoritarismo de ultraderecha está en el poder. La editorial cómplice con sus opinólogos y formadores de opinión en los grandes medios de difusión y penosamente también en la academia, afirma que la población aterrorizada por la violencia de las organizaciones delictuales, están dispuestas a perder sus garantías de derechos fundamentales, aceptando un Estado que opera al margen de la ley, bajo la argumentación de la seguridad nacional, que da chipe libre para que las fuerzas policiales y militares extremen su actividad ilegal con total impunidad, para contener a “los indeseables violentistas que amenazan la vida cotidiana de la ciudadanía”. (ojalá nunca usted y nosotros estemos en esa lista)

El gran problema del asunto es que todo delito cometido por las organizaciones delictivas, y también por la llamada delincuencia común, está perseguida por un marco legal y un cuerpo judicial, que, representando a la sociedad chilena, enjuiciará y castigará a quienes cometan tales acciones. Pero, opuestamente, las actuaciones fuera del marco legal ejecutadas por agentes del Estado, invocando la seguridad nacional, quedan fuera de la acción de la justicia, y su impunidad garantizada, desata en el seno de dichas agencias estatales el descontrol.

Y, por cierto, no se nos puede tildar de gente prejuiciosa al hacer ver lo descrito, pues ya vivimos las consecuencias en la dictadura cívico militar de Pinochet, donde se detuvo, se secuestró, se torturó, se asesinó y se desaparecieron los cuerpos de miles de chilenas y chilenos, con total impunidad gracias a la seguridad nacional. Y es lo que vemos en El Salvador donde se encarcelan personas sospechosas, sin un debido proceso, sin un control jurídico, con una turbia implementación de una política de seguridad nacional, que hoy busca, además, penalizar con cadena perpetua a niños desde los 12 años de edad. Y qué decir de las actuaciones desde La Casa Blanca, en dónde sus actividades arbitrarias y al margen de toda ley interna e internacional, no se pueden investigar, denunciar, ni perseguir política y judicialmente, porque están protegidas por la omnipotente seguridad nacional, y así, la persecución inhumana de la población migrante; la encarcelación indefinida de personas caracterizadas como posibles terroristas, sin derecho a defensa alguna, en centros de detención clandestinos fuera de EEUU, o bombardear lanchas asesinando decenas de personas extrajudicialmente, o a un país y secuestrar a su presidente en Venezuela, o apoyar militar y políticamente el genocidio del pueblo Palestino, o asesinar a un líder religioso y a la cúpula política y militar en Irán, tienen, en todos estos casos, un silencio mediático que naturaliza la violencia y una impunidad total. Pero la violencia no es aceptable, no es normal, es inhumana y la amplia mayoría de personas en el mundo la repudiamos, la denunciamos y la resistimos.

Por ello no es banal la discusión de esta tercera propuesta de Kast, y también nos preguntamos por la irresponsabilidad del anterior gobierno y de Chile Vamos, que generaron, en acuerdo, leyes que facilitaran este peligro estatal. ¿no pensaron que tal cuerpo de leyes podían caer en las manos peligrosas de los pinochetistas? Pues es lo que ocurrió, y no podrán negar su responsabilidad política en las posibles tragedias en derechos humanos de la implementación de esta seguridad nacional de Kast.

Los datos de criminalidad en las primeras semanas de gobierno de Kast. 

Basado en informes preliminares de abril de 2026, las primeras semanas del gobierno de Kast (que asumió el 11 de marzo de 2026) han mostrado un escenario crítico en seguridad, caracterizado por un incremento en los homicidios vinculados al crimen organizado, a pesar del bullado enfoque en seguridad de la nueva administración. De acuerdo con reportes de organismos oficiales y medios locales los datos de criminalidad aumentan en un 36,8% en homicidios consumados y frustrados ligados al crimen organizado en comparación con el mismo periodo de 2025.datos confirmados por los equipos de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía.

Se registraron 26 homicidios bajo esta categoría en las primeras semanas de gobierno, comparado con 19 en el mismo lapso del año anterior. Los reportes semanales de la Subsecretaría de Prevención del Delito informaron de 97 víctimas de homicidio desde el 11 de marzo hasta mediados de abril, lo que representa un alza del 2,1% respecto al mismo periodo en 2025. Destacan en este periodo hechos de alta violencia, incluyendo el hallazgo de un cuerpo calcinado y decapitado en la Cuesta Zapata. -En una comparación de variaciones entre regiones, pese al alza nacional, en algunas como el caso de Biobío, se reportó una baja del 11% en homicidios durante el primer mes. 

Estos datos indican que la administración no logra hacer pie para asumir los altos niveles de violencia que continúan marcando la agenda de seguridad. Kast en campaña posicionó la frase “Mano dura” en seguridad, sin embargo, hoy enfrenta la presión de la oposición solicitando que la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, concurra al Congreso a explicar el plan en seguridad, hasta ahora solo crecen dudas que haya alguna estrategia clara en seguridad y que la ministra, que fue la cuarta opción de emergencia en las nominaciones ministeriales, cuente con los atributos suficientes para sacar a Kast de este atolladero, en que el gobierno definitivamente no logra tomar dirección de esta agenda.

Qué propone concretamente Kast en seguridad. 

Lo primero que surge es ¿El programa de Kast contaba con algún plan serio y claro en seguridad? Lo que se observa es una improvisación inentendible, máxime si este tema fue central en la promesa electoral que comprometió con la ciudadanía. Lo que les descalifica políticamente en este momento es que se pierda energía en discrepancias en cifras: Existe un debate político sobre la tendencia; mientras la oposición denunció alzas locales de hasta el 42% en ciertos periodos de 28 días, el Ejecutivo —citando datos de la plataforma STOP de Carabineros— ha sostenido que en el balance general del año (incluyendo meses previos al cambio de mando) se observa una caída nacional del 14,2% en homicidios.

La prensa (como sabemos, en manos de la derecha tradicional) está atacando a la ministra de seguridad con acusaciones en portada. Y como broche de oro, la subsecretaria de Prevención del Delito, Ana Victoria Quintana, generó controversia en una entrevista en el noticiero 24 Horas al ser consultada sobre la inseguridad y cómo actuar ante delitos, señaló que la ciudadanía puede tomar las medidas que dentro de su libertad estime conveniente, lo que generó una ola de críticas en los medios de comunicación. Estos datos y sobre todo la inacción, solo evidencia el nivel de desatino y nulo plan, carecen de estrategias serias y concretas de seguridad.

Con un enfoque violento de la violencia, no resultara la paz.

(Silo, extracto de su alocución con motivo de la primera celebración anual del Mensaje de Silo Punta de Vacas. 4 de Mayo de 2004). 

… “En este desgraciado mundo en que la fuerza y la injusticia se enseñorea por campos y ciudades, ¿cómo es que se piensa acabar con la violencia? Tal vez piensen que son un ejemplo inspirador de las nuevas generaciones cuando disfrazados de video juego despotrican contra el mundo; cuando amenazan en la peor muestra de matonaje; cuando, finalmente, envían a sus muchachos a invadir, a matar y a morir en tierras lejanas. Este no es un buen camino ni un buen ejemplo. Tal vez piensen que volver a las primitivas prácticas de la pena de muerte, será un gran ejemplo social. Tal vez piensen que, penalizando progresivamente el delito cometido por niños, desaparecerá el delito… ¡o desaparecerán los niños! Tal vez crean que trasladando la práctica de la “mano dura” a las calles, las calles serán seguras. 

Por cierto, que estos problemas existen y se multiplican en el momento actual, pero con un enfoque violento de la violencia no resultará la paz. No resultará la paz desde esta visión zoológica de la vida que propicia la lucha por la supervivencia, la lucha por el predominio del más apto. No resultará este mito. No resultará la paz manipulando las palabras o censurando las genuinas denuncias que se hacen contra todo atropello y toda atrocidad que se comete contra los seres humanos. A estas alturas me cuidaré de no mencionar los “derechos humanos” porque también han sido vaciados de contenido y falseados en su significado. Ahora sucede que se bombardea a las poblaciones indefensas para proteger sus derechos humanos… 

No resultará la paz de esa visión zoológica de la vida que propicia un orden social en base a premios y castigos trasladando la domesticación animal al honorable ciudadano que comienza a entrenarse en la desconfianza, la delación y el mercadeo de sus afectos. “Algo hay que hacer”, se escucha en todas partes. Pues bien, yo diré que hay que hacer, pero de nada valdrá decirlo porque nadie lo escuchará. 

Yo digo que, en el orden internacional, todos los que están invadiendo territorios deberían retirarse de inmediato y acatar las resoluciones y recomendaciones de las Naciones Unidas. Digo que en el orden interno de las naciones se debería trabajar por hacer funcionar la ley y la justicia por imperfectas que sean, antes que endurecer leyes y disposiciones represivas que caerán en las mismas manos de los que entorpecen la ley y la justicia. Digo que en el orden doméstico la gente debería cumplir lo que predica saliendo de su retórica hipócrita que envenena a las nuevas generaciones. Digo que en el orden personal cada uno debería esforzarse por lograr que coincidiera lo que se piensa con lo que se siente y lo que se hace, modelando una vida coherente y escapando a la contradicción que genera violencia. Pero nada de lo que se diga será escuchado. Sin embargo, los mismos acontecimientos lograrán que los invasores se retiren; que los duros sean repudiados por las poblaciones que exigirán el simple cumplimiento de la ley; que los hijos recriminen a sus padres su hipocresía; que cada uno se recrimine a sí mismo por la contradicción que genera en sí y en los que lo rodean”. 
(Link al texto completo: https://mensajedesilo.cl/wp-content/uploads/2019/10/2004.pdf)


Redacción colaborativa:
M. Angélica Alvear Montecinos, Guillermo Garcés Parada, Sandra Arriola Oporto
Comisión de Opinión Pública
Partido Humanista