Las derechas patean el tablero

 

Después de la jornada inicial, en que todo el espectro de los partidos tradicionales, se reunieron e inicialmente habrían logrado avances en puntos claves para dibujar los siguientes pasos, la derecha sacó toda su batería para desmentir tales acuerdos, acusando al gobierno y sus voceras por tergiversar lo ocurrido.

 

Desde Chile Vamos anunciaron que se restarían de la reunión programada para este jueves en la sede del Parlamento en Valparaíso, pidiendo que el gobierno abandone la mesa negociadora y exigiendo una revisión de los participantes de la instancia.

 

Ante estas declaraciones destempladas, empieza a crecer la incertidumbre en la ciudadanía. Esto coincide con lo recogido por la última encuesta Data Influye, elaborada por Tú Influyes, la que reveló que un 48% de los encuestados cree que Chile Vamos no cumplirá con sus compromisos de cara a la continuación del proceso constituyente.

 

Tras la molestia de Chile Vamos por sus dichos, la ministra vocera de gobierno Camila Vallejo llama a cuidar el proceso de diálogos por nueva Constitución: “No puede ser una mesa frágil, tiene que ser sólida”

 

Lo que se puede especular de esta disputa, es que las derechas están en su estrategia negociadora, y ampliando la mirada vemos que casualmente, en el parlamento simultáneamente se están discutiendo temas claves para ellos.

 

La reforma de pensiones que viene en tabla desde 2015, y en donde la derecha económica se juega el fondo multimillonario que mes a mes los trabajadores y trabajadoras, dejan intermediadamente por las AFP en manos de la banca y de los ámbitos especulativos de la bolsa de valores. Cada punto porcentual que se destine al nuevo sistema les preocupa a estas familias controladoras del país.

 

Además, la ley de pesca N°20.657 está en su etapa de nulidad, tras los escándalos de corrupción con sobornos a su mentor, el UDI Orpis y la ex diputada Isasi, favoreciendo a 7 familias que tienen por ley la exclusividad de pesca por arrastre en el país. La derecha niega los votos, declarando que es el tribunal constitucional (hoy en manos de la derecha) la que debe zanjar este tema.

 

Y el tercer tema, es la resolución de firma del tratado conocido por sus siglas TPP-11. Ya se encuentra con plazo vencido y la nueva ministra del interior Carolina Tohá, proveniente de la desprestigiada Concertación que alterno gobiernos con la derecha por 30 años, declaró al respecto en un programa de televisión «Llegó el momento de poner en el horizonte que esto va a llegar a la Sala del Senado. Entonces, se va a constituir próximamente una instancia de trabajo que el gobierno está afinando como va a ser, para ver las decisiones, recoger las opiniones, las inquietudes que hay, y llegar con una postura clara cuando sea esa votación. Esperamos que eso suceda de manera muy próxima»

 

La casualidad en política no existe, y podemos apostar que se está presionando desde las derechas al gobierno debilitado, para conseguir en estos tres temas, las mejores opciones para mantener los privilegios de la elite, a cambio de los acuerdos que urge sacar adelante en la continuidad del proceso de nueva constitución.

 

La ciudadanía espera una nueva constitución, la derecha se niega a perder sus privilegios y golpea fuerte la mesa para obstaculizar y negociar, sin embargo, no cuentan con la mayoría en el parlamento, (tampoco gobernadores, concejales ni alcaldes), tampoco el gobierno tiene mayoría. En este escenario, los políticos tienen en su mesa la discusión y sus intereses en juego; por tanto aquí es la ciudadanía rearticulada la que necesita aprender las lecciones recientes, después del 4 de septiembre, y la que reponiéndose de la tremenda decepción, requiere más allá de los fracasos, ir por un nuevo intento, volando por encima de las debilidades y las pequeñeces, hasta conseguir una nueva constitución, con la dignidad que las mayorías necesitan.

Redacción colaborativa

Sandra Arriola Oporto, Guillermo Garcés, César Anguita.

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