(Imagen de Otro Lenguaje Visual).
Feb 1, 2024.

 

El sistema instalado en dictadura.

 

Para quien quiera observar las características y dirección principal del sistema de pensiones actual, se trata de un modelo que obliga el ahorro de las y los trabajadores, reuniendo con estos dineros un fondo que va un sistema privado de administración (AFPs) quienes tienen asegurado, a todo evento, sus cobros de operación, con independencia de los resultados de su administración financiera, en el sistema financiero especulativo.

Estos fondos, mes a mes, colocan cuantiosos flujos de dinero fresco y real en manos de la élite empresarial y de la banca. En otras palabras, las y los trabajadores financian las operaciones de la gente rica del país, en un armado legal delictual. Y en cuanto a las promesas falsas de tal proyecto, donde las y los trabajadores supuestamente recibirán al final de su etapa laboral, una jubilación cercana al 90% de su último sueldo; la realidad es que las y los jubilados reciben mensualidades de hambre y a corto plazo, no reciben nada, obligando al Estado con aportes directos para mejorar malamente tal crisis, cubriendo el fracaso del sistema privado, pero manteniendo lo que fue su objetivo principal siempre: financiar los proyectos económicos de la elite.

 

Previsión social actual.

 

La previsión social en este último tiempo no ha logrado mejorar la condición de las personas en general, considerando las fórmulas de las AFP que con sus resultados negativos en los múltiples fondos es el propio afiliado que debe aceptar las pérdidas de su dinero y no la AFP. Además, las personas en riesgo social no reciben lo necesario, pues el mismo sistema conducido por la élite hace que, de los miles de millones recaudados en impuestos, una mínima parte vaya a previsión social. Las pensiones bajísimas compensadas desde el Estado son por el reajuste anual del IPC; la pensión universal (PGU) al ser un beneficio para toda persona mayor de 65 años, asegurando, supuestamente, mejorar la calidad de vida y dignidad de las personas en vejez, pero esto no garantiza la vida, sino, sólo su sobrevivencia. Esto causa sobre endeudamiento progresivo, por la ilusión del propio sistema neoliberal, que hace creer que uno debe estar feliz, asegurando el consumo y no la vida de aquellas personas que están en condiciones de discapacidad o vejez.

En resumen se caracterizan las posturas de derechas en Chile, por mantener el enfoque de ahorro individual como discurso desbancando un sistema colectivo; garantizar “la propiedad de los fondos” desarticulando la necesaria solidaridad en la dinámica generacional de la sociedad; “preservar la libertad de elección” lo que se debe leer como apoyo a la mantención de las nefastas e inoperantes AFPs; y fortalecer el Pilar Solidario a través de la Pensión Garantizada Universal, es decir, legalizar el desfalco de las entidades privadas y tapar sus consecuencias con aportes estatales. Por ello cuando les escuchamos proponiendo mejoras con el objetivo de aumentar la equidad y la calidad de vida de los pensionados, solo escuchamos falsedad.

 

La propuesta del gobierno de Boric.

 

El Gobierno de Boric anuncia que busca mejorar las pensiones en Chile a través de la propuesta «Mejores Pensiones para Chile». Destacando en ésta el objetivo de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. La reforma previsional presentada considera el fortalecimiento de la Pensión Básica Solidaria (PGU), aumentando su cobertura y monto a 250.000 pesos, e incorporando a pensionados de leyes de reparación.

Se propone la creación del Seguro Social con una nueva cotización del 6% a cargo del empleador. Abre el debate legislativo a propuestas respecto al destino de esta cotización adicional (cuentas individuales y/o Seguro Social). También promueve una pensión con garantía de 0,1 UF por año cotizado, permitiendo, según él, aumentar las pensiones actuales; además, incluye bonos adicionales para mujeres y otros complementos.

La reforma también contempla “la protección del ahorro individual” (10% del trabajador), reduciendo costos y fortaleciendo “la capacidad de elección” entre administradores públicos y privados. El presidente insta a llegar a un acuerdo con la derecha y les pide votar la Reforma de Pensiones que el ejecutivo propone al Congreso Nacional; en una verborrea que sabemos inútil, pues las derechas se oponen, son mayoría y el gobierno lo sabe.

 

La situación política en el parlamento con referencia a la ley.

 

Los temas a definir en un Congreso dominado por las derechas, son aumento de la cotización en un 6% y su distribución; Fin de las fracasadas AFPs y surgimiento de un Administrador Público; Caracterización legal del gobierno corporativo del Inversor de Pensiones Público y Autónomo (IPPA); Pensión Garantizada Universal (PGU); Seguro de Longevidad; Rentabilidades y Disminuir comisiones de operación.

Lo único cierto es que los congresistas se quedan en sus trincheras bombardeando de justificaciones para poder sostener su voto, la derecha en contra de legislar o de reformar, habiendo evidencia empírica de la gran diferencia entre los que jubilaron por IPS (los que lograron eludir el cambio forzoso al nuevo sistema) y nunca se cambiaron y los que jubilan por AFP. El engaño del siglo son las AFP en Chile, donde el 72% de las pensiones son menores al salario mínimo y uno de cada cuatro jubilados y jubiladas alcanza sólo una pensión por debajo de la línea de la pobreza.

Simultáneamente a este “debate”, se financia el sistema de pensiones de los militares, y en la práctica torturadores, asesinos violadores de DDHH, tienen pensiones de gracia arriba de 2.000.000 de pesos y más, financiados por los impuestos de todos los chilenos, aquí ni un congresista se ha manifestado para denunciar esta inequidad.

No se valida que los congresistas sigan desde sus trincheras políticas peleando, pues se les requiere en el distrito recogiendo las necesidades cotidianas de la gente común y corriente.

 

Propuesta digna desde la base de movimientos sociales, NO MÁS AFP.

 

Propuesta de Nuevo Sistema de Pensiones: Reemplazo del Modelo de AFPs. Se propone un sistema de reparto y solidario que reemplace el actual modelo de capitalización individual de las AFP. El financiamiento sería tripartito, con aportes de trabajadores, empresas y el Estado, además de la creación de un Fondo de Reserva Técnica para capitalización. La transición del sistema actual sería gradual.

El sistema de reparto busca la solidaridad entre generaciones, transfiriendo parte de la riqueza de los trabajadores activos a los pensionados. Se garantiza el equilibrio financiero anual y se incorpora un Fondo de Reserva Técnica para asegurar el pago de obligaciones en periodos de estrés financiero.

Sustitución de la Pensión Básica Solidaria por una Pensión Universal No Contributiva, cubriendo el 100% del salario mínimo.

Fondo de Reserva Técnica: Integración del Fondo de Reserva de Pensiones del Estado y el Fondo administrado por las AFP. Capital inicial del sistema de US$223.653 millones (calculado en 2021). Objetivo de asegurar cumplimiento de obligaciones en el largo plazo y en periodos de estrés financiero.

Inversiones éticas y socialmente responsables: Restricciones en inversiones anti sindicales o perjudiciales al medio ambiente y la equidad de género. Evitar inversiones especulativas o de alto riesgo. Facultades de inspección y sanción contra evasión previsional. Inembargabilidad de bienes y derechos del patrimonio destinados exclusivamente a prestaciones e inversión social del sistema.

Ver desde hoja 12 en el siguiente link Coordinadora No + AFP – Propuesta 2021

 

 

Redacción colaborativa:
Ricardo Lisboa Henríquez; M. Angélica Alvear Montecinos; Guillermo Garcés Parada; Sandra Arriola Oporto; César Anguita Sanhueza.
Comisión de Opinión Pública
Partido Humanista